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Verificado por Psychology Today

Ansiedad

8 Formas de lidiar con alguien que no soportas

Si debes intarctuar, al menos protege tu salud emocional.

Antonio Guillem/Shutterstock
Fuente: Antonio Guillem/Shutterstock

La vida de todos implica interacciones con un amplio espectro de personas, desde nuestros seres queridos favoritos y más adorados hasta otros cuya presencia misma puede hacer que nuestra sangre hierva. Puede haber personas a las que no soportamos cerca, debido a cómo nos hacen sentir en su presencia: celosos, mezquinos o nerviosos. Otras pueden ser simplemente desagradables, tal vez son desconsideradas, testarudas, o se aferran a creencias que encontramos ignorantes u ofensivas. O tal vez nos han lastimado de una manera que hemos elegido nunca perdonar.

Para muchos de nosotros, nuestras vidas ideales implican no tener que interactuar con estas personas en absoluto. Pero esa mentalidad no solo podría conducir a una mayor polarización política y tribalismo en nuestra cultura, sino que simplemente no es una noción práctica para la gran mayoría de nosotros. Ya sea una boda con un invitado que no puedes soportar, un acuerdo de custodia compartida con tu ex o trabajar diariamente con un jefe que te hace querer gritar, hay algunos principios centrales que podemos usar como herramientas para superar estas interacciones de una manera más saludable:

1. Tener un plan claro y ensayar mentalmente.

Los datos han demostrado durante mucho tiempo que la previsibilidad y el control pueden disminuir nuestra respuesta al estrés físico y nuestros sentimientos asociados de malestar. Sin ser tan rígido como para prepararte a salirte de tus cabales si las cosas no salen exactamente como estaba previsto, propón una estrategia específica que describa cómo será tu interacción. ¿Qué tan larga será? ¿Cuáles son tus rutas de escape, mental y logísticamente? ¿Cuáles son algunos breves cambiadores de temas o conversaciones que puedes usar para alejarte civilizadamente de una mala situación? Como cualquier gran proyecto que tenga el potencial de salir mal, te servirá estar preparado de forma adecuada para diferentes posibilidades.

2. Practica el autocuidado de antemano.

Cualquier interacción difícil solo se hace más difícil de soportar si tu resistencia es baja. Probablemente hayas tenido ejemplos de ocasiones en tu vida en las que manejaste algo mucho peor debido a la falta de sueño. O tal vez cuando no has estado haciendo suficiente ejercicio, te sientes ansioso con la energía reprimida que no tiene a dónde ir. Prepárate para las interacciones, ya sean situaciones continuas o únicas, como un atleta altamente calificado que entra en una competencia deportiva. Come bien, practica la atención plena, mueve tu cuerpo y asegúrate de que duermes lo suficiente. Esto solo puede hacerte más fuerte y mejor preparado para tolerar condiciones adversas y mantener intacta tu resiliencia.

3. Sé consciente de tu cuerpo físico.

Las personas que tienen más éxito en mantener un estado uniforme cuando están en situaciones emocionalmente difíciles son a menudo las personas que conocen mejor sus cuerpos físicos. Dedica tiempo realmente a prestar atención a tu cuerpo cuando estés molesto: ¿Cómo sientes que tu ira se enciende? ¿Es calor en tu pecho, tensión en tus músculos, o tal vez en tu mandíbula? ¿Cómo sientes la ansiedad, es la respiración rápida, un estómago revuelto, hormigueo en las manos o un dolor en el cuello? Todos estos síntomas físicos son ejemplos de respuestas comunes a la ansiedad o situaciones que producen ira. Y todos ellos también tienen formas físicas para disminuirlos, desde la respiración diafragmática, estiramientos del cuello, relajación muscular progresiva y el frotamiento de las sienes. Experimenta con lo que funciona en el momento para disminuir estos signos físicos de excitación, para que te sientas menos enojado y ansioso mentalmente.

4. No personalizar.

A veces no podemos soportar a una persona porque no podemos soportar cómo nos hacen sentir acerca de nosotros mismos. Nos sentimos descartados por ellos, o sentimos que están juzgando nuestra propia naturaleza: no nos hacen sentir lo suficientemente buenos, lo que a su vez nos duele y nos enoja. Es normal que no nos guste no gustarle a otros; nos molesta si pensamos que alguien tiene un problema con nosotros. Pero, ¿qué pasaría si pudieras separar el juicio de alguien de ti mismo? ¿Qué pasa si pudieras aceptar que algunas personas están enojadas y son críticas por sus propias razones, y que la investigación realmente ha verificado la idea de que "quien odia va a odiar"? Sí, un subconjunto de personas realmente tiene un problema con casi todo y todos. No hay cómo complacer a estas personas. Intenta darte la libertad de no personalizarlo: tal vez a esta persona no le gustes por lo que son, no por lo que eres. Entonces, ¿por qué incluso gastar energía mental en ellos con una reacción?

5. Recuerda que eres amado.

Intrigantes líneas de investigación han sugerido que cuando visualizamos, incluso brevemente, ser cuidados y amados, ayuda a neutralizar y disminuir nuestra sensibilidad a la amenaza. En otras palabras, solo imaginar una escena amorosa y de cuidado, o a alguien que te ama y cuida de ti, puede ayudarte a sentirte menos activado y enojado por alguien por quien te sientes amenazado. La próxima vez que debas soportar el contacto con alguien cuya presencia misma levanta tu guardia y hace que tu cabello se ponga de punta, ¿por qué no tratar de visualizarte a salvo en compañía de alguien que amas que está cuidando de ti? Puedes simplemente relajarte lo suficiente como para no escalar un conflicto o hacer que una situación tensa vaya de mal en peor.

6. Prueba la compasión.

Esta es una técnica mental que a veces se usa en programas de 12 pasos: en lugar de dejar que los sentimientos heridos o enojados sobre alguien te superen, intenta enviarles pensamientos de compasión. Tal vez es una persona desagradable porque ha tenido una vida increíblemente dolorosa. Tal vez tu jefe ha sido irritable e imposible de hacer feliz porque su madre está enferma. Tal vez tu cuñada siempre ha sido fría contigo porque ha tenido una lucha de por vida con la depresión y está celosa de tu feliz matrimonio. Tal vez las quejas de tu vecino provienen de un estado constante de ansiedad. Entrar en un lugar de bondad puede ser tan simple como elegir el mantra "les estoy enviando buena voluntad", en lugar de ir a un lugar de dolor. Existe evidencia sólida de que enviar pensamientos de misericordia y buena voluntad puede ayudar a aliviar los sentimientos de enojo y odio. No se trata de perdonar a la persona, aunque también puede ser útil. Cuando tienes esos sentimientos furiosos en el momento, se trata de elegir unos momentos para enviarles amabilidad, calentando tu propio corazón en el proceso.

7. Mantén tus límites.

A veces la peor parte de una interacción con alguien que nos desagrada viene del hecho de que nos sentimos atropellados después del hecho. Podemos repetir la conversación una y otra vez, pateándonos a nosotros mismos por no defendernos o por haber aceptado algo que no queríamos hacer. O tal vez esta persona nos hizo participar en chismes o alguna otra actividad con la que no estamos de acuerdo. Sé más claro contigo mismo de antemano sobre lo que haces y no consideras aceptable en términos de tu propio comportamiento. No puedes controlar el suyo, pero puedes minimizar la sensación de que se aprovechen de ti. Establece lo que no deseas que suceda en la interacción, y adhiérete a eso. Esto es crucial para protegerte de dejar que infecten tus pensamientos durante horas, o incluso días, después.

8. Alista a un aliado.

Desde los estudios clásicos de Stanley Schachter sobre la afiliación social en situaciones que provocan ansiedad, hemos aprendido que, para ciertas personas, estar cerca de otra persona puede hacer que una situación estresante se sienta más fácil de manejar. Entonces, si tienes que estar cerca de alguien que no te gusta, es probable que te ayude tener un aliado cerca, especialmente alguien en quien confíes y quién es una presencia reconfortante. Incluso si no es alguien con quien eres cercano emocionalmente, a veces tener a otra persona como una distracción, o para ayudarte logísticamente en tu ruta de escape, puede hacer maravillas.

¿Tienes que soportar situaciones con aquellos que no puedes soportar? ¿Qué funciona para ti? Déjame saber en los comentarios, chatea conmigo en vivo los martes, ¡o lee las transcripciones de chat aquí!

A version of this article originally appeared in English.

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Acerca de
Andrea Bonior Ph.D.

Dra. Andrea Bonior, es psicóloga clínica y oradora en la facultad de la Universidad de Georgetown. Es autora de Detox Your Thoughts: Quit Negative Self-Talk for Good y Discover the Life You've Always Wanted.

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